El sol en Egipto viene cada mañana de una vagina, la de Nut, la diosa de la noche. Viene para ser sol pero también tres dioses. El sol, muy temprano, es Hathor, la partera y la diosa de la fertilidad, la Señora del Oeste. Harthor lo recibe entre los cuernos de vaca que tiene en la cabeza. Ahí lo llevará por las primeras horas de la mañana, rodeado por una cobra. El sol, más tarde, es Khepri, el dios con cuerpo de hombre y cabeza de escarabajo. Khepri lo empujará como a una bola de excremento durante el mediodía. El sol, al atardecer, ya es un anciano, curvado y cansado; con su bastón se ayudará a salir de la barca solar porque muy pronto tendrá que tomar la barca lunar. El sol, al anochecer, es Autun, un dios con cuerpo de hombre y cabeza de carnero. Autún entrará por la boca al cuerpo de Nout, la diosa de la noche, para comenzar su viaje nocturno por la Vía láctea, el reflejo del río Nilo en el cielo. El sol navegará entre varios dominios nocturnos: el de los dioses y el de Osiris, p...
Voces, mitos, lunas y uno que otro sol.