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La navegación de Isis


Los hermanos inventan mil cosas con los hermanos: les esconden entre las cortinas, les deshacen las trenzas y entre escondite y escondite, trenza y destrenza, terminan tejiéndoles otros destinos....
Lo que hizo Seth con Osiris fue mucho más que una diablura: un día empezó, como si nada, a tomar las medidas de Osiris: de la cabeza a los pies, de un hombro a otro, de la cintura, de las caderas y con esos centímetros le tendió una trampa.
Organizaron una fiesta con muchos invitados y antes de empezar a comer Seth propuso un juego. Mostró un cofre magnífico, decorado por él mismo, el juego se trataba de ver quién cabía perfectamente en él.
¿Y quién había de ser?
Su hermano, el que estaba destinado a ser el Dios de la fertlidad y el Dios de la muerte.
Osiris entró al cofre sin ni siquiera imaginar que terminaría encerrado allí y que su hermano lo lanzaría al río Nilo y que allí empezaría su viaje en los dominios de la muerte.
Navega que navega, el cofre desemboca en la boca del río Tanaitic hasta arenar entre las raíces de un árbol del Tamaristi.
No obstante su muerte, Osiris sigue teniendo a su mujer, la que había nacido en medio de los pantanos..
Y ahí viene ella, navegando en una barca de papiro que se mueve en el río como un cocodrilo.
Ahí viene Isis, haciendo agua, con sus palabras mágicas y sus conjuros, preguntando a los niños por el paradero del cofre.
Ahí viene Isis, acompañada de siete alacranes.
Ahí viene Isis, amamantando a un niño con una de las puntas de su dedos.
Ahí viene Isis, con su amor y su magia para hallar a Osiris y para llorarlo también.
Ahí viene Isis, esperando el momento de dar, como la luna en el cielo, siete vueltas al cofre de Osiris.
Pero Seith, el hermano de Osiris teme los poderes mágicos de Isis. Se adelanta, encuentra el cofre arenado, lo abre y corta el cuerpo de Osiris en catorce pedazos y los arroja de nuevo al río.
Sus miembros tocarán distintas tierras a lo largo del Nilo y es por eso que lo veneran en tantas partes.
Ya viene de nuevo Isis, ganando aguas, derramando su olor en el Nilo.
Cuatro cocodrilos la escoltan.
Ya viene de nuevo Isis siguiendo el rumbo de cada una de las partes del cuerpo de Osiris.
Isis, por fin, atraca y amarra en son de marea. A bordo lleva 13 pedazos del cuerpo de Osiris. Sólo falta el pene.
Isis comienza a unir las partes de Osiris con su aliento, sus agujas mágicas y sus bendas.
Isis quiere un hijo de Osiris y lo va a tener. Se hará fecundar en un bater de alas de neblí Y se llamará Horus.
Osiris recupera su cuerpo con la magia de Isis pero no la vida en esta vida. Su cuerpo es importante porque Osiris debe continuar otras navegaciones, pero no en el Nilo ni con Isis. Sus remos tendrán que tomar otras aguas y acompañar a otras almas en el reino de la noche y la muerte...

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