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Showing posts from 2016

La vida de Emily Dickinson

Mi Vida había sido -un Fusil Cargado — En Rincones —hasta el Día que el Dueño pasó —identificado — y Me llevó Y ahora vagamos en Bosques Reales — Y ahora Cazamos a la Cierva — Y cada vez que hablo para él Las Montañas responden de inmediato — Y yo sonrío, tan luz cordial en el resplandor del Valle — Es como si la cara del Vesuvio haya liberado su placer — Y cuando en la Noche — Nuestro buen Día terminado — Vigilo la Cabeza de Mi Maestro Más bello que haber compartido  la Profunda Almohada de Plumas de Pato Para su Enemigo —soy su enemiga mortal— Nada se mueve por la segunda vez — en quien yo haya echado el Ojo Amarillo — o un rotundo Pulgar — Aunque yo pueda vivir más que él  El durará más —que yo — Porque yo solo tengo el poder de matar Sin —el poder de morir —

Traducir a EmIly DiCkinson — (1830 — 1886)

La vida de Emily Dickinson es tan apasionantemente enigmática como su obra. Nació y murió en Amhrest, un pueblo del valle del río Masssachusets. La reclusión total en los últimos años de su vida en su casa y su pequeña habitación le ha valido el mito de la mujer enclaustrada; cuando probablemente no vivió ni más ni menos “encerrada” que cualquier otra soltera de su tiempo con tanto, tanto trabajo en casa entre su escritura y su jardín.   Además del famoso daguerrotipo de ella en su juventud con un vestido negro, el retrato más claro que podemos encontrar de la poeta se encuentra en sus cartas (de las que se calcula que se conserva solamente una décima parte). La mayoría están dedicadas a tres personas: la primera es su cuñada, la esposa de su hermano, a quien le dedica también más de 300 poemas trasluciendo un amor y un profundo erotismo oculto entre las dos. La segunda es Elizabeth Luna Chapin Holland, una gran amiga de toda la vida y figura materna.  La te...
I started Early - Took my Dog -  #656 Emily Dickinson Me lavanté Temprano - Agarré a mi Perro - y fui al Mar - Las Sirenas en el Sótano Vinieron a verme -  Y Frigatas - en el Piso de Arriba extendieron sus Manos Cáñamos Fingiéndome ser un Ratón - Encallado - en las Arenas - Pero ningún Hombre Me movió - hasta que la Marea se llevó mi Zapato - Y se llevó mi Delantal - y mi Cinturón Y mi Corsé - también - E hizo como si El me comiera - Tan total como el Rocío en un Diente de león - Y después - Yo empecé - también - Y El - El siguió - muy atrás -  Yo sentí su Talón de Plata en mi Tobillo - Después Mis Zapatos Se Derramaron de Perla -  Hasta que tocamos Tierra Firme -  Parecía que El no conocía a Nadie -  E inclinándose - con una mirada Intensa - hacia mí -  El Mar se retiró -
There's a solitude of space Emily Dickinson Hay una soledad de espacio Una soledad de mar Una soledad de muerte - Pero esta  sociedad debería ser comparada con ese profundo sitio  Esa privacidad polar: Un alma confesada a sí misma  finita infinidad

We talked with each other

We talked each ab out   other Emily Dickinson , 1879

La totalidad de la lectura

568 , Emily Dickinson Aprendimos la Totalidad del Amor — El Alfabeto —las Palabras — Un Capítulo —después el Libro entero — después —Revelación cerró— Pero en los Ojos de Cada uno Una Ignorancia contemplada más Divina que la de la Infancia — y uno al otro, un Niño Intento de explicar Lo que ni  —comprendido — ¡Ay, esa Sabiduría es tan grande — Y la Verdad —tan múltiple!

Tell it slant

Emily Dickinson #1705 Volcanes hay en Sicilia y Sudamérica Yo juzgo desde mi Geografía — Volcanes cerca de aquí Un paso de Lava en cualquier momento Dispuesta Yo a escalar —  Un Cráter donde Yo pueda contemplar el  Vesubio en Mi Casa. # 601 Naturaleza  —Volcán — Muerta — Que parpadeó en la noche — Cuando era tan oscuro para hacerlo Sin borrar la vista Un silencioso —Estilo Terremoto — Demasiado Sutil para Sospechar Por naturaleza este lado de Nápoles — El Norte no puede Detectar El Solemne — Tórrido — Símbolo — Los labios que nunca mienten — Cuyas partes silban Corales — y callan — Y Ciudades —desvanecen — #1263 Di toda la verdad pero dila sesgada — el Exito Yace en Circuitos Demasiado resplandecientes para nuestro frágil Deleite La espléndida verdad sorprende como Relámpagos explicados dulcemente a los niños La verdad debe deslumbrar gradualmente o todo hombre será ciego -

Una luna de Rafael Alberti

La primera luna -nuestra- que abanica este colibrí en los oídos de un poeta y que trina lo difícil que es desprenderse de los tiempos de la infancia. 

Batuque de mar

Canción de madrugar de mar que sigue sin saber si es hembra o es varón... Ay, la mar... ay, el mar...

L'albero e il bambino

¿Me lees este libro de principio a fin? Y una página antes de ese fin me encuentro con esta luna de color azul corteza.
Enviste la  luna  como enviste el toro...