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Showing posts with the label post-it del cajón

The graveyard book

Una delle lune di questo cimitero é una luna piccola, del colore delle vene della muffa del formaggio.

Il paese delle maree

Nilima Bose era quasi sferica, e il viso aveva la rotondità increspata di una morbida luna. La sua voce gentile aveva la musicalità franta di una nota suonata su un ramo di bambù incrinato.
Recordando la musicalidad y la luminosidad de la poesía de José Juan Tablada.

Abofeteo a luna

Si en la luna de México hay un conejo es porque Luna nació primero como sol, como el segundo de los soles. Ni la tierra ni la gente ni nadie podía soportar tanta luz. Había que abofetear a uno de los dos soles, mancharlo con la piel blanca de un conejo.

Nápoles nunca está en silencio

Nápoles nunca está en silencio. Las calles gritan que están perdidas, que su lugar es un laberinto, no Nápoles, por eso para estar quietas, al menos un poco, se ponen chuecas para dibujar plazas que se caen por un lado, ángulos que se van cerrando con el ir y venir de la gente, esquinas que se abren para dar lugar a otro muro, a otra torre, a una puerta más. Los edificios recién hechos dicen que ya están envejeciendo y piden a gritos otro color. Los palacios viejos sienten que ya no caben a sus anchas, y gritan que venga uno más a poblar sus azoteas a implantar fábricas de sombras. Las ventanas rechinan de verdes para sacar la oscuridad de las casas a darse una vuelta a lamer un poco del sol que venden en Nápoles. Los adoquines se la pasan mascullando a cada paso de hombre, de mujer o de rueda que pase. Gritan amenazas de muerte. Hasta que un adoquín, el más valiente, salta, y salta porque ya no puede más, porque no aguanta tanto peso ni tantos apretujones. En su salto l...

Materia de mecanografía

No es que haya amanecido nostálgica, pero, pertenecer a una generación que haya aprendido “a escribir a máquina” en las últimas máquinas de escribir no es nada simple. Y eso que a mí me tocaron las ultramodernas “Olivetti”, que por culpa de ser portátiles, a los maestros de mi escuela secundaria se les ocurrió hacer un curso “opcional” de mecanografía y obligarnos a cargarla todos los martes y jueves de todo un año escolástico. Allí estábamos unos 28 alumnos uniformados haciendo los interminables ejercicios "caligráficos" de las consonantes centrales del teclado y las barbaridades barbaridades barbaridades barbaridades barbaridades barbaridades barbaridades barbaridades del teclado izquierdo y la miopía miopía miopía miopía miopía miopía miopía miopía miopía miopía miopía miopía miopía miopía del teclado derecho. Quién sabe cuántos cortos circuitos no habrán en las cabezas de nuestra generación en frente a las pantallas de las computadoras... Para nosotros aprender...

Un post-it en rouge

Quand un poisson nage, il nage sans fin. L'eau n’en finit pas. Quand un oiseau vole, il vole sans fin. Les cieux n'ont pas de limite. On n'a jamais vu un poisson nager hors de l'eau, ni un oiseau voler hors du ciel. Quand ils ont besoin d'un peu d'eau ou d'un peu du ciel, ils en prennent juste un petit peu; quand il leur en faut beaucoup, ils en prennent beaucoup. Ainsi se servent-ils de tout au même moment, et en chaque lieu ils jouissent d'une parfaite liberté. Dogen

Pezzi di carta svolazzano

Papeles, papelitos y sobres, cuadernos, libretas, post-it amarilos sueltos que andan de cajón en cajón, como separadores de libros, como fijadores de memorias. ¿Cuántas veces se han salvado del basurero? ¿A cuántas mudanzas han sobrevivido? ¿A cuántas ganas de transformarse en otra cosa, de darle cuerpo a otros papeles o de treparse, por lo menos, a una pantalla de computadora? Tomo uno al azar, uno de esos que llevo acarreando desde hace uno, dos , cuatro, ¡ocho años! Es un papelito amarillo con palabras capturadas en mis primeros meses en Bolonia, palabras como annerare, svolazzare, straducola, balbettante, impettito, baldacchino, sgangherato, scapigliato, traballoni, sfavillante, spidocchiare, sberleffi,, ninnoli. Palabras capturadas en pleno vuelo en la poesía de Ungaretti, mi primera lectura y mi primer poeta en italiano. Palabras que detenían mi lectura no sólo porque desconocía su significado, sino porque también solitas sonaban a poesía, y porque casi todas, con sus eses al ini...

BRASIL, Nueve meses

Nueve meses duró un viaje a Brasil con el fotógrafo Giorgio Cossu , desde la frontera con Uruguay, en el Sur, hasta la frontera con Colombia y Perú en medio del Amazonas. Nueve meses: el tiempo de la gestación de un ser humano en la panza de una mujer, el tiempo de la realización de un sueño: recolectar las voces y las imágenes de la cultura popular de Sudamérica. Nueve meses con la sensación de no estar recorriendo solo un país, sino un continente entero, con todo lo que tiene ese territorio de mar, de selva, de desiertos, de bosques y de las más diversas culturas. Nueve meses de entrevistas, de disparos fotográficos, de recolección de sonidos, ruidos y músicas que ahora intento compartir en los siguientes audiodocumentales.